PROYECTOS EDUCATIVOS

Creo que es el momento de un cambio de paradigmas en educación.

“Que un paradigma sea de forma expresa elevado a objeto de reflexión es a menudo una señal de su hundimiento” (Byung-Chul Han, 2010)

El sistema educativo en España se basa en un aprendizaje lógico, vertical, mecánico y repetitivo. Éste tipo de aprendizaje pudo funcionar en el pasado, pero no se corresponde con los retos que plantea la sociedad actual. ¿Qué pasa con la preparación emocional, el desarrollo del pensamiento crítico, la sensibilidad ecológica, la empatía, el empoderamiento o el aprendizaje cooperativo? Estas cuestiones no son abordadas a nivel sistémico. Los efectos de este desequilibrio no sólo afectan al propio alumnado, sino que nos afectan como sociedad.

Desde mi materia, Educación Física, promuevo un tipo de trabajo en el que el alumnado se sitúa en el punto central de la acción y se hace cargo de su propio aprendizaje para construir y crear a nivel  colectivo. El punto de partida es el cuerpo y el movimiento propios, otorgándole valor a la parada, la escucha y la observación, y desde ahí mandar tentáculos al mundo que nos rodea. No me suele interesar demasiado el resultado final, en cambio me interesa mucho el proceso, sobre todo cuando el proceso surge del trabajo colaborativo de un grupo de seres humanos que están en un momento intenso de aprendizaje.

Creo que el cambio de paradigmas en educación tiene que empezar por uno mismo y forjarse en la fuerza colectiva.

A continuación presento dos proyectos que he desarrollado dentro del sistema educativo y que se construyen sobre las anteriores inquietudes:

Vídeo del Proyecto Danza a Tres

Danza a Tres fue un proyecto que se llevó a cabo en un centro de Educación Secundaria con alumnos de Bachillerato en las clases de Educación Física. El tema central del proyecto fue el consumo responsable.

Vídeo del Proyecto Audiovisual en una Aula de Compensación Educativa

Un Aula de Compensación Educativa  es un espacio que recibe a un alumnado que ha fracasado en el sistema educativo a una edad muy temprana, antes de los 16 años. No pueden estar en centros educativos al uso porque son considerados como alumnado disruptivo. Este aula supone una última oportunidad antes de que el sistema los lance al mundo laboral sin ningún tipo de preparación. Al llegar a este centro pensé que un trabajo audiovisual podía ser un buen vehículo para trabajar la autoestima. Los alumnos de este aula, utilizaron las cámaras de sus móviles para llevar a cabo todas las propuestas del taller: se hicieron dinámicas de improvisación, clonación de un videoclip, entrevistas en un mercado y haikus audiovisuales.

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